EL GATO DE SCHRÖDINGER
La paradoja del gato de Schrödinger
Esta es la historia de un gato, un frasco de veneno y un átomo dentro de una caja. Si el átomo –por el motivo que sea– se desintegra, se libera un mecanismo que destapa el veneno, y este, irremediablemente, mata al gato. Si el átomo no se desintegra, el gato sobrevive. Hay un 50% de probabilidad de que el átomo se desintegre. Entonces, ¿cómo es posible predecir el estado del gato sin abrir la caja? En principio, solamente se puede estimar que alrededor de la mitad de las veces que abramos la caja para comprobar nuestra predicción, el gato estará vivo, y la otra mitad estará muerto.
Ahora bien, el giro de guion y lo realmente sorprendente de la física cuántica es que, hasta el momento que se decida abrir la caja, el átomo radioactivo está en una superposición, es decir, que se desintegra y no desintegra al mismo tiempo. Esto significa que mientras la caja esté cerrada, el gato está vivo y muerto al mismo tiempo. Por lo tanto, es el acto de mirar lo que fuerza la decisión de la naturaleza.
Interpretar la incertidumbre
Según la mecánica cuántica, las partículas pueden existir en una superposición de múltiples estados a la vez, y solo cuando se observa el sistema «colapsa» la función de onda y la partícula adopta un estado concreto. Es como si hubiera un interruptor que, a pesar de que en nuestro mundo solo puede estar encendido o apagado, en la cuántica pudiera estar encendido y apagado a la vez. Esta tesis, sin embargo, planteaba una serie de cuestiones filosóficas sobre el papel del observador en la determinación de la realidad.
Dicho de otro modo, una de las características de la mecánica cuántica es que es indeterminista, es decir, que hay ciertos aspectos del comportamiento de las partículas subatómicas no se pueden predecir con certeza absoluta. Hay objetos que no se pueden ver, porque, si los vemos, cambian.
Multiverso
¿y si la superposición no lo fuera todo? A mediados del siglo XX se propuso una –controvertida– teoría filosófica para intentar solucionar el problema de la medición y la paradoja de Schrödinger, que fue bautizada como la interpretación de los muchos mundos o teoria de mundos paralelos. (video de youtube 20 minutos)
Según esta postura, en lugar de que el colapso de la función de onda fuerce un único resultado cuando se realiza una medición, en realidad se producen todos los resultados posibles de un suceso cuántico, cada uno en su propia rama separada de la realidad. Sugiere que el universo se ramifica constantemente en múltiples realidades paralelas, o «mundos», y que cada mundo representa un resultado diferente de un suceso cuántico. En estos mundos paralelos, todo lo demás permanece consistente excepto el resultado del suceso cuántico que se mide. En definitiva, esta interpretación evita la necesidad de colapsar la función de onda y preserva el determinismo de la mecánica cuántica. No obstante, y a pesar de fascinante, sigue siendo especulativa.